Cosas como esta, hacen que me de cuenta que ser maestra es lo mejor que me ha pasado en la vida...
Estos chicos fueron mis primeros hijos, porque los ví crecer, los vi reir, llorar, nos enfadamos, nos divertimos y los quise y los sigo queriendo muchísimo. Me gustaría estar ahí con ellos pero, la distancia me mata. Aún así, siempre los llevo en mi corazón.